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La leishmaniosis, diagnóstico y prevención

La leishmaniosis es una enfermedad infecciosa que suele darse con relativa asiduidad entre los perros. Además, puede tornarse realmente grave si no se acude con rapidez a un centro veterinario en cuanto aparecen los primeros síntomas. Sin embargo, lo más importante de todo es la prevención. Aquí queremos hablarte de en qué consiste este mal y acerca de cuál es el tratamiento leishmaniosis ideal.

¿Qué es la leishmaniosis?

La leishmaniosis es, fundamentalmente, una enfermedad de carácter infeccioso provocada por el protozoo leishmania, que tiene carácter parásito. Es transmitida, habitualmente, por un mosquito que se encuentre previamente infectado. Lo más habitual es que estos insectos contagiados tengan presencia en zona rurales con clima tropical, subtropical o mediterráneo.

Sin embargo, esta enfermedad tiene presencia, actualmente, en todo el mundo con la salvedad de Australia. Además, es cierto que puede afectar a los humanos y a otros animales, si bien es cierto que la especie más sensible a ella es la de los perros.

Principales síntomas de la Leishmaniosis

Antes de acudir a tu centro veterinario de confianza para que en él diagnostiquen el problema y establezcan un tratamiento leishmaniosis adecuado, es importante que sepas distinguir los síntomas. En concreto, son estos:

  • Dificultades para tragar la comida y para respirar.
  • Aparición de llagas en la piel que curan lentamente y con propensión a tornarse en úlceras.
  • Hemorragias nasales, congestión y rinorrea.
  • Úlceras en la lengua, las encías, la nariz, los labios y los alrededores de la boca.

A pesar de esto, cuando la enfermedad afecta a cachorros, los primeros síntomas de la leishmaniosis a tener en cuenta pueden ser también fiebre, vómitos y diarrea. Esto no es así en los ejemplares adultos, los cuales suelen tardar entre 2 y 4 semanas en manifestarlos tras la aparición de las primeras llagas y úlceras. Conforme la leishmaniosis se agudiza, el perro pierde el apetito y puede llegar a morir si no se trata convenientemente en un centro veterinario.

El tratamiento para la leishmaniosis

Una vez que la enfermedad se ha diagnosticado, llega el momento de llevar a cabo un tratamiento leishmaniosis. En concreto, este se basará en la aplicación de antimoniales pentavalentes por vía intramuscular o intravenosa. Deberá realizarse una cada día hasta que cesen los síntomas. En el caso de que ya se haya producido insuficiencia renal, cardíaca o hepática en el animal, será casi imposible salvarlo ya que estos medicamentos son contraproducentes.

La leishmaniosis y la importancia de la prevención

En cualquier centro veterinario le dirán que, para combatir esta enfermedad en los perros, lo mejor es la prevención. Para ello, es importante aplicar una vacuna anual desde que el animal es un cachorro y complementar su acción mediante el uso de repelentes y agentes antiparásitos. Una buena higiene también es fundamental.

En definitiva, la leishmaniosis es una enfermedad grave que, si no se detecta de manera precoz, puede llegar a ser mortal para el perro. Por ello, más allá de la aplicación del tratamiento adecuado, es importante que el propietario del animal lleve a cabo una serie de cuidados preventivos. Solo así evitarás que tu querida mascota se pueda contagiar.

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