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Cómo gestionar el stock de un centro veterinario

La gestión del stock de productos veterinarios dentro de una tienda especializada es una labor que, generalmente, corresponde al auxiliar técnico veterinario y que tiene una importancia vital para el buen devenir del negocio. Aquí queremos hablarte acerca de todos los conceptos que debe tener en cuenta para su buen funcionamiento.

Stock de productos veterinarios: Conceptos básicos

Dentro del ámbito de la gestión veterinaria debes saber que existen tres tipos de productos. Estos son:

Productos de alta rotación

Son aquellos productos que se venden con mucha facilidad. Esto hace que haya que encargar al proveedor nuevas unidades cada semana. Este sería el caso, por ejemplo, de los collares antiparasitarios.

Productos de rotación media

Se comercializan bien y los necesitas con asiduidad, pero no lo suficiente como para pedirlos todas las semanas. Un buen ejemplo de ello serían los reactivos de las máquinas de laboratorio.

Productos de baja rotación

Dentro del ámbito de la gestión veterinaria, son aquellos que, aunque es necesario tenerlos, se venden con poca asiduidad. Como ejemplo, podríamos hablar de los suplementos de vitamina K o de la heparina.

La gestión del stock de productos veterinarios

Por normal general, en una clínica u hospital veterinario con cierto volumen de gestión, es el auxiliar técnico veterinario, a partir del conocimiento de los tipos de productos que componen su stock, el que gestiona todo esto. Por ello, ha de aplicar los siguientes conceptos en materia de gestión veterinaria para organizar los estantes, evitar las caducidades y potenciar las ventas:

La rotación

Con este término, dentro del ámbito del stock de productos veterinarios, se hace referencia a la venta continuada de un determinado producto. Suele medirse en períodos de 30 días ya que esta es la frecuencia con la que suelen hacerse los pagos a los proveedores.

El coste de oportunidad

Este es un concepto más complicado pero de gran relevancia. De lo que se trata es de invertir el dinero en elementos de stock que vayan a proporcionar ganancias a corto plazo. Por ejemplo, puede parecerte buena idea comprar abrigos para perros en verano ya que son más económicos que en invierno. Así, al venderlos, obtendrás más ganancias. Sin embargo, al hacerlo, apalancarás una cantidad importante de dinero que te impedirá comprar otros productos de temporada más necesarios. Y, además, correrás el riesgo de que se estropeen.

Frentear

Es de vital importancia colocar los productos que están más cercanos a su fecha de caducidad en la parte frontal de las estanterías. De este modo, estarán siempre a la vista del público. Esto se traduce en una ostensible reducción de las pérdidas. Lo mismo sucede con aquellos que presentan mermas y que se comercializan a precios más bajos.

Estos son los conocimientos que cualquier auxiliar técnico veterinario debe tener para realizar una adecuada gestión del stock del centro veterinario en el que trabaja. Y es que, gracias a ellos, podrá minimizar las pérdidas y potenciar las ganancias, lo que se traducirá en que el negocio contará con un excelente estado de salud. Esperamos haberte sido de ayuda a la hora de aclarar todas las dudas que pudieses tener en materia de gestión veterinaria.

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