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La inhibición de la mordida

Curso de educador canino

Un paso fundamental que el cachorro debe aprender durante su socialización es la utilización de su boca. En los perros la boca representa una herramienta indispensable de aprendizaje de las relaciones sociales de jerarquía, sobre todo gracias al juego. Este es un pilar fundamental que aprenden los alumnos de los cursos de educador canino y auxiliar de clínica veterinaria de ISED.

El periodo crítico del aprendizaje de la inhibición de la mordida
Existe una fecha límite para que el cachorro aprenda a utilizar correctamente su boca y esto es posible hasta los cuatro meses y medio. Pasada esta edad, es más complicado que el cachorro pueda aprenderlo. Este tipo de aprendizaje resulta más sencillo si el perro pasa tiempo con sus hermanos o con otros cachorros que instintivamente serán los que facilitarán el aprendizaje.

¿Qué hacemos si nuestro cachorro nos hace daño mientras juega?
Una vez llegado a casa, el cachorro puede saber jugar con sus hermanitos pero debe aprender a jugar con nosotros y que nuestra piel es más sensible, sobre todo si hay un niño en casa.

En principio debemos actuar como si fuéramos su compañero de juego. Si notamos que muerde con fuerza nuestras manos, podemos retirar la mano y parar el juego por algunos segundos. No será necesario castigar al cachorro, primero porque no sabrá el motivo del castigo (él solo estaba jugando) y segundo porque es posible que un cachorro tenga dificultad en controlarse cuando se excita mucho y, si le hemos enseñado bien, se controlará cuando sea más mayorcito.

Un punto muy importante es el momento en el cual paramos el juego, lo que los adiestradores llaman “timing”. El juego debe pararse en el momento en el cual el perro muerde con fuerza. Si lo paramos cuando muerde más suavemente y aguantamos cuando muerde con más fuerza le estaremos enseñando exactamente lo contrario. Por esta razón si debemos enseñar nosotros a nuestro cachorro es importante que lo hagamos bien y que no dejemos hacerlo a un niño que no controla fuerza y movimientos, y tampoco puede controlar el timing correcto.

Podemos jugar con el cachorro usando algún juguete que le guste, así no le enseñaremos a jugar solo con las manos para que no piense que las manos son una forma de jugar corriente. En cambio si usamos un juguete el cachorro lo morderá y si coge la mano alguna vez podemos decir que “NO” y parar el juego. En este caso, obviamente, también será muy importante el timing.

Otro punto a considerar es que las sesiones de aprendizaje no deben ser muy largas, primero porque el cachorro en general baja el nivel de atención y segundo porque si vemos que se excita mucho debemos bajar el nivel de excitación para que pueda controlarse. Como hemos dicho a estas edades puede ser que no sean capaces de bajar el nivel de excitación por si solos. Cuando notemos que sube la excitación pararemos el juego o intentaremos calmar al cachorro suavizándolo.

 

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