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El instinto canino

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Esta nueva entrega cierra la trilogía de artículos sobre el instinto canino. Seguimos enumerando los distintos instintos para conocer más a fondo su función.

  • Instinto de Presa: (Helmut Raiser)
    Se trata de sujetar y matar a la víctima para arrastrarla y comérsela en un lugar seguro.
    El instinto de presa forma parte de la conducta canina de recolectar comida. En un animal predador esto significa que el instinto de presa dirige las técnicas de cazar y matar.
    Se caracteriza por la acción de atrapar cualquier objeto que se nueve de forma permanente. El instinto de presa se suscita con el movimiento del objeto a perseguir, el comportamiento del perro consiste en descubrir la presa, perseguirla, mostrarla saltar sobre ella, agarrarla y arrastrarla hasta matarla, para posteriormente cargar con ella y comérsela en un lugar seguro.

  • Instinto de Juego:
    Instinto para mantener contacto físico con los miembros de la manada. Hace referencia al juego con objetos, personas y otros perros.
    Modalidades de juego:
    – Saltos o juegos aeróbicos.
    – Perseguido y perseguidor.
    – Caza y cobro. 
    – Presa de guerra o tira y afloja.
    El instinto de juego bien desarrollado en cualquiera de las tres modalidades, garantiza rapidez en el aprendizaje.
    En todas las especialidades de adiestramiento canino se fomenta y potencia el instinto de juego.
  • Instinto de Lucha: (Helmut Raiser)
    Un instinto para luchar sería una motivación interna que dirija al perro hacia una situación potencialmente perjudicial. Pero incluso en la agresión social los enfrentamientos ritualistas no físicos son mucho más comunes que las luchas físicas perjudiciales.
    Combina la palabra instinto que se refiere a un rasgo heredado el cual sirve para preservar la vida y las especies, con la palabra lucha que se refiere a combate físico.
    El instinto de lucha podemos definirlo como el deseo por el enfrentamiento. No existiría sin coraje y autoconfianza.
  • Instinto de Defensa: (Helmut Raiser)
    El instinto de defensa se considera como uno de los comportamientos de agresión del perro, y puede aparecer conjuntamente con otros comportamientos. La amenaza, la mirada fija y la mordida son reacciones defensivas típicas.
    El comportamiento defensivo generalmente se dispara por amenazas, reales o percibidas o por una agresión abierta. El objetivo del comportamiento de defensa es siempre crear una conducta de evitación en el que amenaza.
    El instinto de defensa puede aparecer como una defensa de la presa, defensa de los cachorros, defensa del territorio, defensa contra un desconocido o autodefensa. Este instinto se satisface en cada caso cuando el agresor muestra una conducta de evitación.
    El instinto de defensa no está sujeto al agotamiento, así que puede ser activado a voluntad. Debería, sin embargo, formar parte de la conducta combativa de todo perro de protección. Además, es el responsable de comportamientos semejantes que se tienen en cuenta bajo presión o bajo amenaza.
  • Instinto de Huida:
    En situaciones de miedo, inseguridad o amenaza intensa. Su fin es el conservarse vivo, huir para sobrevivir. El comportamiento del perro es huir tratando de esconderse o mostrar sumisión ante la posible incapacidad de defenderse o huir.
    El instinto de huida se desencadena igual que el de defensa, es decir al ser amenazado de forma clara tanto física como psíquicamente y encontrarse el animal sin valor para defenderse, en ese momento entonces, surge la huida.
  • Instinto de Girar en círculo antes de echarse:
    Los perros suelen dar muchas vueltas antes de echarse. El comportamiento que realizan los perros de caminar en cí­rculos sobre un lugar antes de echarse, no es un comportamiento aprendido sino instintivo. Los perros en su hábitat natural dan vueltas en el lugar que eligen para echarse. Ese comportamiento nació de la necesidad de asegurarse de que no hubiera serpientes u otros animales debajo, y era parte del ritual para hacer un buen lugar de descanso. Dicha conducta cumple diversas funciones. Una de ellas es encontrar la postura más cómoda para descansar.
  • Instinto de Guarda:
    Protección, este comportamiento que se desarrolla a una edad más avanzada.
    Su fin es mantener el territorio para sobrevivir, poseer un terreno garantiza el alimento, el agua y la manada.
    Se activa ante la presencia de un extraño y consiste en presentar una agresión hasta obtener la huida del intruso.
    Se colocan en lugares elevados y de esta forma pueden ver y controlar mejor todo su territorio.
  • Instinto Territorial o de Territorialidad:
    Defensa del territorio, la caza se realiza sobre un territorio o cazadero interior.
  • Instinto de Agresión:
    Para Konrad Lorenz la agresión es claramente un instinto, y concretamente uno de los cuatro instintos superiores, siendo los tres restantes hambre, sexo y miedo. Ese instinto se encuentra en los animales, y también en el hombre; y por instinto entiende Lorenz un mecanismo innato del comportamiento biológicamente determinado que tiene su origen en la evolución filogenética y se ha transmitido por lo tanto hereditariamente.
    Según (Helmut Raiser), el comportamiento de agresión contiene tanto agresión reactiva (defensa) como agresión activa (agresión social). Con todas las teorías diferentes que existen sobre la agresión, todavía no hay disponible una prueba concluyente de si la genuina agresión espontánea existe o no.
    Las tres teorías sobre de donde procede la agresión son:
    – La agresión es aprendida.
    – La agresión es creada por experiencias negativas.
    – La agresión es innata.

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