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Curso de Ayudante Técnico Veterinario: 5 consejos para que tu perro disfrute en la nieve

Ayudante técnico veterinario

Imagen cedida por Isis Machín Quílez

Aunque ha tardado en llegar ya podemos disfrutar con nuestros amigos perrunos de la nieve. Algunas razas, en especial las denominadas razas nórdicas, están diseñadas para estas fechas, otras en cambio están más expuestas a los peligros del frio y el hielo. Sin embargo, debemos vigilar en todas ellas los problemas que pueden surgir durante una inocente excursión por la nieve. Por ello, para evitar riesgos, os traemos hoy 5 consejos básicos para que podamos disfrutar junto a nuestros perros de un divertido y seguro paseo nevado:

Hipotermia
Es evidente que si estamos en la nieve hará frio, pero a veces no resulta tan claro que nuestro compañero “peludo” también debe protegerse de él.  Las razas menos preparadas para las temperaturas bajas serán aquellas de pelo muy corto y poco denso. Pero hay que recordar que ese frio no solo alcanza la piel, también nuestra respiración: los perros de mandíbula más corta y los que estén con las defensas más bajas pueden sufrir una neumonía.

El frio afectará más al animal parado (el ejercicio calienta nuestros músculos)  así que cuidado con pernoctar en lugares muy fríos dejando a nuestra mascota en su lugar de descanso habitual sin protección. Los vehículos y remolques pueden llegar a ser realmente heladores  si no están correctamente aislados. Para protegerle, debemos observar a nuestro compañero en busca de síntomas de hipotermia, ayudarle a mantener el calor con abrigos y ofreciéndole zonas de resguardo y con material aislante (paja, madera, mantas…) para descansar.

Congelaciones
Algunas partes del cuerpo están más expuestas al frío y pueden sufrir congelaciones. Es el caso de la zona ventral de perros de patas cortas tipo Basset, las orejas largas de los Bracos, los pezones de hembras que hayan tenido alguna camada, el prepucio de los machos de tamaño pequeño, y las colas largas y poco peludas de los Galgos, entre otros ejemplos. También podemos encontrar en zonas concretas de algunas razas bolas de nieve que debemos retirar, como en las orejas largas del Cocker, los bigotes de un Schnauzer y entre los dedos en perros con mucho pelo largo interdigital. Abrigos o complementos diseñados para estas zonas específicas nos serán muy útiles (como los abrigos que protegen solo zonas ventrales o las bufandas cerradas para orejas) también podemos recortar estas zonas de pelo antes de la excursión y, así, evitar el problema.

Acumulo de nieve
Las patas y las almohadillas serán las más expuestas. Para evitar el acumulo de nieve entre los dedos se usan cremas con base de grasa y botas, que en el mundo de los perros de trineo se denominan botines. Son sacos de tela transpirable, habitualmente la tela es cordura (la misma tela de los pantalones de montaña y algunas mochilas), que solo evitan este acumulo de nieve entre los dedos, pero son cómodas, ligeras y totalmente adaptadas a la forma de la pata. Esta nieve almacenada es  peligrosa porque acaba provocando graves heridas dado que se transforma en bolas apretadas de hielo duro y cortante. También debemos proteger las patas de las zonas heladas y de la sal usada en las zonas de paso. Existen leotardos diseñados para las patas delanteras que sufren más cortes con el hielo y para las almohadillas podemos usar cremas específicas. La limpieza posterior de la sal y el cepillado del pelo de la zona ventral será suficiente para librarnos restos tóxicos.

Quemaduras solares
No nos podemos olvidar tampoco del sol, siempre presente en zonas de montaña para dar una tregua a ese frio perpetuo. Igual que nosotros llevamos gafas protectoras y crema solar  para evitar quemaduras, los perros sufren las mismas molestias y quemaduras solares en las zonas menos protegidas por el pelo, como las orejas y la trufa. Vigilaremos si nuestra mascota puede sufrir por el sol si tiene los ojos muy claros y el pelo muy corto, y le protegeremos con crema y gafas.

Más calorías
Un paseo por la nieve puede ser realmente divertido: podremos buscar huellas, buscar algo que hemos escondido, seguir rastros de olor si estamos muy concentrados, lanzar bolas para que nuestro amigo las cace, revolcarnos buscando más fresquito, saltar a las montañas de nieve desde más altura… y todo ello les va a llevar a gastar más energía. Por lo que será una buena idea reforzar la ración del día con un extra (pienso con más energía, una sardina… ) y con algo de agua templada añadida a la ración.

Esperamos que os animéis a disfrutar de estas excursiones y cambios de entorno. Estamos seguros de que vuestra mascota saboreará con todos los sentidos este mundo nuevo y frio. Probad en casa cualquier elemento nuevo que queráis utilizar en la excursión, como los abrigos y los botines, para evitar sorpresas a varios kilómetros de casa y no dudéis en informaros e informar sobre aquello que no nos resulta tan familiar.

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